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Te contamos cómo es el mundo de los SMS cuyo mercado crece a pasos agigantados.

Que el futuro llegó hace rato no es nada nuevo. Pero sí lo es que sus variantes son cada vez más amplias. Así se observa día tras otro, cuando los avances tecnológicos se incorporan masivamente a nuestras vidas, sin distinción de edad ni sexo.

Y lo que antes era exclusivo de las computadoras, hoy es propio de los teléfonos celulares. Pero no se trata en este caso de las llamadas, cuyos costos siguen siendo elevados, sino de los mensajes de texto, una forma económica (en dinero y en lenguaje) y directa de comunicarse.

Los últimos estudios indican que es cada vez mayor la tendencia a comunicarse de manera escrita que verbal. Por ejemplo, el número de clientes que utiliza la mensajería de texto en la Argentina creció alrededor de un 87% durante el año pasado frente al 84% de 2006.

El consultor argentino Enrique Carrier, entendido en la temática, sostiene: “El celular llegó a un segmento más joven, que se crió con las computadoras y con el messenger. Los mensajes breves les eran totalmente familiares. Los jóvenes son más hábiles al cambio. Los mayores tienen que aprender, hasta necesitan anteojos para el SMS, ya que las pantallas son chicas…”. Y agrega: “Tal vez hoy los chicos no tendrían celular si no tuvieran este servicio”.

Pero los datos sorprenden cada vez más: el 60% de los entrevistados para una encuesta realizada sobre esta tendencia aseguró darle mayor importancia a los SMS por encima de las comunicaciones de voz, porcentaje que era del 52% un año atrás.

Hay un detalle, si se quiere «lingüístico», que también incide en una nueva tendencia: hoy se habla más del celular que del teléfono; es decir, una terminología reemplazó –casi definitivamente- a la otra.

¿Quiénes apuestan por el SMS?

El «explosivo» crecimiento de los SMS era en sus inicios atractivo para quienes tenían menos de 25 años, pero la franja se fue elevando con el correr no sólo del tiempo, sino con la información sobre su utilización y la presencia de aparatos cada vez más sencillos en cuanto a su uso.
Hoy en día, el 92 por ciento de quienes tienen un teléfono celular los utiliza, lo que habla de un promedio altísimo. Más si se tiene en cuenta que en el año 2003 sólo el 7 por ciento de los usuarios acudía a ellos.

Los números indican que alrededor del 80 % de los hogares argentinos tiene, por lo menos, un teléfono celular: ocho de cada diez habitantes poseen un teléfono móvil y la cantidad de aparatos en el país se arrimaba a los 27 millones, de acuerdo con datos del INDEC, durante 2007. Por supuesto que esta cifra se incrementa con el paso del tiempo. Y hay más: provincias como Córdoba o Mendoza utilizan más la telefonía móvil que Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

Hoy el SMS es utilizado hasta por personas mayores de 60 años. Mientras que en 2005 la franja iba de los 36 a 45, en los últimos tiempos se hizo habitual en quienes tienen entre 46 y 60. Y ahora se incrementan en su uso los que superan las seis décadas de vida.

Un verdadero fenómeno

El 70% de los ciudadanos de la Unión Europea lleva un teléfono móvil en el bolsillo y, en número, triplican al de los propietarios de una PC, dos circunstancias que han llevado a vaticinar que el móvil se convertirá en la terminal de mayor uso para el acceso a Internet en muy pocos años dentro del Viejo Continente.

Un estudio de índole social realizado por la consultora argentina Carrier y Asociados reveló que el acto de emitir y recibir SMS es tan importante como el mensaje en sí mismo. La cantidad de mensajes recibidos marcan la importancia del adolescente dentro del grupo. Es por esto que le otorga valor a la cantidad, ya que son un signo de su importancia social. Proporcionan no sólo una manera de establecer vínculo social, sino de lucirse ante los pares.

Hoy se sabe que los teléfonos móviles cambiaron la forma de trabajar, de comunicarnos, de entretenernos y hasta de relacionarnos. Así, entre otras posibilidades, hoy, desde un móvil, se pueden ver videos similares a la televisión, grabar y compartir fotos y videos, escuchar música, navegar por Internet, acceder y utilizar el correo electrónico, manejar las cuentas bancarias, comprar entradas para espectáculos o usarlo como medio de pago.

Es por todo esto que bien puede entenderse a la utilización de los mensajes de texto no sólo como una moda. Son, en todo caso, la nueva manera de comunicarse. Y cada vez son más quienes la utilizan.

Un dato para tener en cuenta, solo en la Argentina se trafican 5.400.000.000 de mensajes de texto por mes, lo que equivale a 2000 mensajes de texto por segundo.