Seleccionar página

En Clubesygimnasios tenemos la oportunidad de trabajar con propietarios de egimnasios y profesionales de fitness de diferentes partes del mundo.

Con algunos no tenemos la oportunidad de interactuar mucho si son nuevos en el club y no han hablado todavía (pista: implícate, damos la bienvenida y ANIMAMOS tu participación por aquí).

Mientras que con otros  podemos pasar un MONTÓN de tiempo.

Si hacemos un repaso rápido,  soy testigo del éxito de muchos dueños de gimnasios, como también del fracaso de otros.

NOTA: Es casi un paralelo directo con mi experiencia como preparador físico, que TÚ vez todos los días. Tienes clientes que se unen a tu programa, creas un plan y les das las herramientas para lograr los objetivos que perfilan juntos, y luego los entrenas a través del proceso de hacer el trabajo. Algunos clientes se entusiasman y hacen su trabajo con  verdadero placer. Mientras que otros, por el contrario, tienen ideas auto-destructivas, mentalidades de perdedores e incluso sistemas de creencias PELIGROSAS. Es esa gente, la que no sigue adelante con el programa completo que diseñas, o lo hace sólo por poco tiempo antes de «ir por las paredes» y sabotear todo su progreso (si es que llega tan lejos).

Te puede resultar difícil separarte emocionalmente del éxito de tus clientes cuando amas ayudar a la gente y el trabajo que haces.

Nosotros, como entrenadores, queremos hacer todo lo que podemos para ayudarles a alcanzar sus metas y realizar sus sueños.

Sin embargo, si el cliente no está en la misma página que nosotros, o su «cabeza» no está bien… es muy poco lo que puedes hacer para influir en su resultado.

De todos modos, de mi experiencia como entrenador, EXISTE una clara diferencia obvia entre los dos grupos de gente que yo llamo «ganadores y perdedores».

Los ganadores asumen su responsabilidad logrando sus objetivos.

Los perdedores se esconden en un rincón y «culpan» a otra persona.

No importa de que estés hablando. Podría ser el éxito de una campaña de marketing, problemas con el personal, una caída en las ventas, malos resultados en el trabajo con los clientes… lo que sea.

O (en el lado del fitness) se podría tratar de una poca pérdida de grasa, de bajas ganancias de fuerza, de tiempo insuficiente, de un horario demasiado ocupado para que quepa un entrenamiento, y así sucesivamente (has escuchado las mismas excusas poco convincentes que yo).

Los perdedores SIEMPRE tienen alguna excusa para su mal desempeño… y siempre están eludiendo la responsabilidad. El mantra de los perdedores es siempre…

«¡Es culpa de (insertar el nombre de otra persona aquí)!»

Mientras que los ganadores SIEMPRE toman la responsabilidad (independientemente de los resultados de su rendimiento, positivo o negativo). Siempre podrás reconocer a un ganador cuando lo veas, porque ellos son los que asumen la responsabilidad por su éxito – en todo momento.

No corren o se esconden. Ellos ABRAZAN la responsabilidad.

Y se sienten responsables por sus resultados… SIEMPRE.

Independientemente de donde hayas aprendido (o no se aprenden) los principios de ser un ganador (los padres, la escuela, un entrenador, un equipo o compañeros de trabajo), realmente no podrás llegar muy lejos en los negocios o en la vida, hasta que no aprendas vivir con estas palabras:

«¡Asumo toda la responsabilidad por mi éxito… no importa lo que pase!»

Porque tus objetivos son siempre sólo eso… ¡TUYOS!

Y si quieres alcanzarlos (en cualquier área de tu vida), no tendrás éxito al hacer excusas y culpando a los demás. Obtendrás el éxito teniendo coraje de dar un paso hacia adelante y poner el pie justo en la línea de fuego, incluso cuando las balas vuelan, y (a veces) recibes un golpe.

A veces se gana, y se gana en grande. Otras veces te quedas un poco ensangrentado (esperemos que no a menudo, y por lo general con menos frecuencia si estás APRENDIENDO de tus errores).

Pero no te equivoques, el negocio… y la VIDA… SON la prueba de fuego.

Los ganadores están SIEMPRE en la primera línea, cargando y atacado cualquier cosa que se interponga en su camino. Y tienen el coraje de mirar a sus MIEDOS en el ojo, y vencerlos. Abrazan la responsabilidad, y asumen la responsabilidad de sus resultados… SIEMPRE.

Los perdedores se esconden en la esquina y tienen miedo de salir de las sombras.

¡Cuál de ellos vas a ser hoy depende SIEMPRE de TI!