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¿Quién es el responsable de tu Empresa? ¿Tu  colaborador o tú?
¿Eres tú el jefe de tu empresa?

“A mi nunca me trataron tan bien como yo ahora trato a mis empleados.”
En general tratamos de ser el mejor jefe posible. Solemos dedicar tiempo pensando en cómo pagar, beneficios laborales, bonificaciones, vacaciones, beneficios de salud, etc, pero ¿qué pasa cuando sentimos que las cosas se nos van de las manos?

Queriendo ofrecer el mejor ambiente de trabajo y ofrecer mejores paquetes de compensación para atraer y retener a los colaboradores dedicamos gran parte de nuestros esfuerzos . Sin embargo …

A veces los papeles se invierten:
He visto cómo frecuentemente los papeles se invierten.
Son los colaboradores los que están tomando las riendas del negocio
La peor parte es que los propietarios se están estresando, presa de múltiples preocupaciones y con mucho desgaste para resolver estos problemas  y, a la vez, dedican un montón  de tiempo generando nuevas  actividades para  hacer crecer el negocio. No estoy diciendo que tus colaboradores no merezcan tu  atención o parte de tu tiempo; lo que quiero decir es que,  cuando todo esto  provoca estrés, y se comienza a cambiar el perfil del Centro , o se recurren a cambios de estructura para dar cabida al colaborador… es que  algo que está funcionando mal.

El temor y la desesperación

Es muy frecuente encontrar a gerentes preocupados porque sus entrenadores no están realizando las tareas que tienen encomendadas.
Luego de muchos intentos de modificar esto, con demasiada frejcuencia los  entrenadores se suelen quejar de que no hay tiempo suficiente para saludar a un cliente de la manera correcta, o bien hacer correctos seguimientos, o que las tareas de gestión son imposibles de realizar. Siempre es posible encontrar razones para que las tareas no se realicen de la manera en que son planificadas y adjudicadas.

¿Qué es lo que debemos hacer? ¿Hay que esperar que el colaborador quiera? ¿Cuál es el problema?
El tema es muy complejo, pero hay una cosa cierta: debemos tomar cartas en el asunto y no podemos seguir haciendo de cuenta de que el problema no está ahí. No eres responsable de todos los problemas de tu empresa; pero eres reponsable de atenderlos o hacer como que no existen.

¿De quién depende la dirección de tu negocio? ¿Dejarás que la obra de la casualidad dirija tu negocio?
Lo más frecuente es que los Gerentes no quieran perder a sus entrenadores. Y eso sucede por muchas razones. Porque no creen que puedan encontrar mejores, porque no existen suficientes en la zona, porque asumen toda la culpa de lo que sucede, etc, etc.
Estas son sólo algunas de las razones que los dueños dan para no para no tomar toda la responsabilidad de abordar los verdaderos problemas.

Digámoslo de una buena vez: es en un 80 % tú responsabilidad que las cosas sean como tú quieres que sean. Los problemas no hacen otra cosa que mostrar a manera de espejo cuáles son tus propias dificultades.
Si aún no has consultado por “MULTIPLICADOR” ,  entonces ese es el primer paso; o al menos  revisarlo tan pronto como  termines de leer esto.

Creo que tenemos que cambiar nuestra mentalidad
Los propietarios deben saben lo que sus colaboradores deben  hacer y lo que necesitan para adjudicar la responsabilidad ante la descripción de las funciones que se ofrecieron. No cambies la descripción  del puesto de trabajo o los requisitos para tratar de acomodarlos a las características de tu colaborador.
Es al revés. Son las personas las que deben llenar las necesidades de la empresa y, a la vez, satisfacer las propias.
No debes alterar o tratar de acomodar las tareas básicas de un colaborador  debido a que estas desesperado porque no tienes a nadie para trabajar. No puedes llegar a esos límites, pues pierdes absoluto poder de negociación.

Las 2 preguntas básicas de los Recursos Humanos:

Hay 2 preguntas básicas para determinar si se trata de un problema tuyo o de tu colaborador:

1. ¿Sabe el colaborador cuáles son su tareas y funciones básicas? ¿Existe una descripción del puesto de trabajo y la has  compartido debidamente con tu colaborador?

2. ¿Puede tu colaborador hacer esas tareas adjudicadas? Con esto me refiero a si tiene los conocimientos, habilidades y competencias; dispone de los materiales necesarios y cómo acceder a ellos? ¿Sabe a quién recurrir en caso de dificultades?

Una vez que estas preguntas son respondidas con un  ‘sí’, entonces es el momento de abordar el tema con el colaborador  y dar solución a las dificultades.
Esto no debería tomar más de una semana.

¿Cómo mantenerse a la vanguardia de los acontecimientos y seguir siendo el jefe?

Aquí te presento una lista de 8 pasos:
1. Mantener un flujo constante de nuevas contrataciones.  Establecer un Sistema de Reclutamiento constante
2. Entender las necesidades de tus  colaboradores.
3. Establece con claridad los parámetros de rendimiento aceptables para cada puesto de trabajo.
4. Establece un sistema de compensaciones que de cuenta del buen rendimiento y del rendimiento precario. No debe dar lo mismo cualquier cosa.
5. Revisa tu proceso de contratación
6. Crear manual de políticas  que resuma las expectativas, y los grandes procedimientos de la empresa en materia de personal.
7. Desarrollar procedimientos normalizados de trabajo para cada puesto.
8. Evaluaciones de desempeño para cada puesto.

Trabajar de manera exitosa con un equipo de trabajo depende de ti.
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Por tus éxitos,

Rodolfo

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